Hace un par de domingos el súper equipo de fulbito de La Casa de Panchita participó en el campeonato deportivo de trabajadoras del hogar que organizó la Municipalidad de Magdalena por tercer año consecutivo. Satu Keltanen, voluntaria finlandesa, las acompañó y alentó desde las tribunas, y tomó algunas fotos del divertido momento que pasaron juntas. Satu se animó a compartir con nosotras la experiencia:
El domingo 14 de marzo la Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente (DEMUNA) de Magdalena del Mar organizó el Tercer Encuentro Deportivo de Trabajadoras del Hogar para celebrar el el Día Internacional de la Mujer.
El equipo muy alegre de La Casa de Panchita se reunió con sus “cheerleaders” (animadoras, porristas) en el Coliseo Aldo Chamochumbi junto con los equipos de la Asociación de Trabajadoras del Hogar (ANTRAH) y el Programa de Servicios Municipales para Trabajadoras del Hogar de Magdalena del Mar, entre otros. Nuestro equipazo lo conformaron: Modesta, Jenny , Antonia, Betty, Luisa, Tula y Almendra.
Después cantar el himno nacional, la alcaldesa de Magdalena, Rosa Carrión de Ruas, dirigió unas palabras de bienvenida a las jugadoras destacando la labor valiosa de las trabajadoras del hogar. La alcaldesa también contó que la Municipalidad de Magdalena del Mar ofrece talleres de capacitación de defensa civil para preparar las trabajadoras en el caso de cualquier emergencia, y afirmó que las trabajadoras del hogar son las personas clave en el caso de un sismo, como suelen estar en la casa con los niños y ancianos durante el día y por eso deberían estar preparadas y saber como actuar en el caso de una emergencia. Al final, la alcaldesa dijo que sobre todo hemos venido a pasarlo bien, y lo importante no es a ganar sino celebrar el día juntos.
Después del sorteo, a nuestro equipo le tocó empezar el campeonato de fulbito contra las representantes de Magdalena del Mar. Aunque el equipo de fulbito resistía muy bien, no hubo manera de combatir al equipo de Magdalena del Mar que en al fin del campeonato se llevó la copa. Pero aún así lo pasamos muy bien, compartimos todas un lindo domingo de juegos y bromas. Algunas incluso hasta jugaron carnavales a pesar de ser marzo, es que el calor era sofocante.
Ahora, el equipo de La Casa de Panchita ahora está practicando los domingos por la tarde con un entrenador. Todas las amigas que quieran pueden incorporarse al equipo para divertirse y ir preparándose para el encuentro del año próximo y traer la copa a La Casa de Panchita.

Equipo de La Casa de Panchita con la alcaldesa Rosa Carrión de Rúas.
Si quieres ver más fotos que tomó Satu, visita nuestra cuenta en Facebook y hazte fan!
Me llamo Dora, estudio Nutrición Humana en una universidad, y quisiera compartir con ustedes mi experiencia en estos dos meses de trabajo -enero y febrero- en La Casa de Panchita como capacitadora y encargada del área de cocina.
Debo confesar que al inicio tuve mucha preocupación por el temor de no hacerlo bien y porque mi experiencia como capacitadora era muy poca; y el manejo de personas en el área de cocina, en mi práctica hasta el momento era de grupos reducidos. Sinceramente no pensé que podría llegar a agradarme esta labor. No sólo porque llegué a adaptarme al ritmo de trabajo, sino porque pienso que el hecho de cocinar implica no solo destreza, sino también mucho criterio, inteligencia, de ella depende la salud o la enfermedad de los que consumirán ese alimento. Lecciones de este tipo se pudieron compartir con las trabajadoras del hogar que era capacitadas, y eran muy apreciadas por ellas.
Poco a poco fui tomando confianza, y agradezco sinceramente la amistad de todo el equipo de La Casa de Panchita que en todo momento me apoyaron y ayudaron a superar algunas dificultades.
El cariño de las asistentes -las trabajadoras del hogar- fue un gran estímulo para desear continuar con esta labor. Si me preguntasen que fue lo que más me agradó en estos dos meses, diría que la amistad lograda con cada una de las mujeres que asistieron a sus capacitaciones. Y eso que cada semana habían diferentes grupos, pero a pesar de ello yo también aprendía de cada una de ellas. Sinceramente creo que las TH valen mucho como personas y es admirable la labor que realizan, la fuerza que le ponen para salir adelante.
Como capacitadora, debo reconocer que no basta con conocer el tema y dominarlo, aprendí que es necesario ponerse en el lugar de la otra persona, poder mantener un contacto constante, a través de la mirada, a través del tono de voz, etc. De este modo podemos estar seguros de que el mensaje dado es efectivo. Doy gracias a Blanquita por haberme permitido trabajar como capacitadora, a Leydi que tuvo paciencia conmigo, y en general a todo el equipo por su amistad. Recomendaciones para todos: deben conocer al equipo de La Casa de Panchita que es súper.
Dorita
Tags:
Marzo es el mes dedicado a la mujer, siendo el 8 de marzo el ‘Día Internacional de la Mujer’, que este año tuvo para nosotras un motivo especial de celebración: Blanca Figueroa, fundadora de la Asociación Grupo de Trabajo Redes y La Casa de Panchita, fue condecorada por el Ministerio de la Mujer y Promoción Social (MIMDES) en ‘Orden al Mérito de la Mujer 2010′.
Así, el pasado lunes 8 un grupo de La Casa de Panchita asistimos a la ceremonia de premiación que se realizó en el anfiteatro del Parque de la Exposición ante miles de asistentes y con la presencia del Presidente de la República Alan García Pérez, la ministra de la Mujer Nidia Vílchez y otros representantes del Estado. Luego de la presentación de Marisol con sus bailadas y coreadas cumbias y de los valses y tonderos interpretados por la carismática Cecilia Barraza, aparecieron en el escenario las condecoradas en medio de los aplausos de las autoridades y el público presente.
Con gran alegría y orgullo vimos a Blanca, sonriente y emocionada, recibir la medalla y placa conmemorativa de parte de la viceministra de la Mujer Norma Añaños.
Junto a Blanca fueron premiadas otras destacadas mujeres de todo el Perú, en reconocimiento a su labor y logros en el ámbito deportivo, artístico y académico, en los clubes de madres y comedores populares, en los gobiernos locales y regionales o a través de movimientos y organizaciones civiles, provenientes de diversas regiones del país.
Desde La Casa de Panchita, el equipo de la AGTR, voluntarios y trabajadoras del hogar le enviamos nuestras felicitaciones a Blanca por este merecido reconocimiento. ¡Feliz mes de la mujer!
Diana Delle Chiaie es la tercera voluntaria de Colby College que nos acompañó en el mes de enero. Ella quiso compartir con nosotras la experiencia vivida durante tres semanas en La Casa de Panchita. ¡Gracias Diana, y buen viaje!
Volunteering at La Casa de Panchita is a rewarding experience. The dedication exhibited by the staff has created an organized and welcoming environment that serves as a refuge to many local domestic workers of all ages. During my three weeks at La Casa de Panchita, I was able to observe personal growth, increasing confidence, and a strong sense of community among the domestic workers I encountered. Most of my time was spent working with adolescent girls and women whose strong levels of leadership and empowerment appeared to be a direct result of the time they spent at the organization. La Casa de Panchita provides a forum where they are free to express their ideas, thoughts, and opinions and each voice is respected and important. The positive experiences domestic workers have at La Casa de Panchita, be they in English and computer classes, cooking and dancing workshops, or just relaxing and communicating with one another often lead them to become promoters of the organization themselves.
This generous quality of wanting to give something back is what struck me most about the domestic workers I spent time with in Lima. I learned during an English lesson on prepositions that most of the women start work at 7 AM and finish at around 9 PM. Yet, they still possessed so much motivation to come and learn as much as possible in their time off and to encourage others to do the same so that all could improve their situations. In the classroom, the students all had very different levels of proficiency. The women who were more comfortable with the material patiently helped their shyer, less advanced neighbors in understanding the lesson, rather than becoming exasperated by the slow pace at which it proceeded.
I was equally impressed with the behavior of the adolescent girls. They demonstrated a mature and insightful level of understanding of their situation and were able to offer an in-depth analysis of the challenges they face on a daily basis and policy recommendations that would benefit all domestic workers in the future. Many of the adolescents also helped in facilitating projects for younger children in their communities at the Biblioteca (Library) or Ludoteca (Play and Learn Center), evidence of their commitment to not only improving their own situation, but also helping others in similar circumstances do the same.
La Casa de Panchita promotes an environment of respect and comfort. This atmosphere allows for the discussion of difficult topics, like abuse, and potential solutions. If necessary or desired, a psychiatrist is on hand to provide therapy. Despite the evident poverty of the population it serves and the limited resources of the organization, La Casa de Panchita is able to inspire hope that positive changes are possible. This hope, in turn, leads to the creation of passionate individuals dedicated to carrying out its mission of advocating for human and labor rights for domestic workers in the community.
Durante el mes de enero nos acompañaron tres estudiantes de Colby College (Estados Unidos) y estuvieron muy contentas durante su visita a La Casa de Panchita. Esta vez, Riley Wagner nos cuenta su experiencia con adolescentes trabajadoras infantiles domésticas en el taller de video que realizó Anti-Slavery International con miras a la Conferencia Internacional sobre Trabajo decente en servicio doméstico que organizará la OIT en junio de este año.
Hola! Me llamo Riley y soy una estudiante de Colby Collage. He pasado las últimas tres semanas realizando trabajo voluntario acá en La Casa de Panchita. He hecho algunas distintas cosas. Por ejemplo, traduje un informe de castellano a inglés y enseñé un taller de inglés un día, pero la mayoría del tiempo trabajaba con un taller de Anti-Slavery International. Tres mujeres, dos de Inglaterra y una de Israel, facilitaron el taller, y las ayudé con un poco de todo. Traduje para las dos inglesas, que no sabían castellano. Además, participé en las actividades con las TIDs, porque realizamos todo como un grupo.
Trabajábamos con 12 TIDs (trabajadoras infantiles domésticas) los fines de semana y con solamente 5 de ellas de lunes a viernes. La base del taller era dar voz a las TIDs por videocámara. Les dábamos a ellas videocámaras y pedíamos que realizaran actividades con ellas. Estas actividades les dieron la oportunidad de contar su propia historia y experiencia como TID.
La fortaleza que estas chicas demostraban todos los días era increíble. Se contaron sus historias en entrevistas que se grabó, aunque fuera muy difícil, porque sabían que de esta manera podrían ayudar a otros TIDs. Querían destruir el ciclo de trabajo infantil y el abuso que lo acompaña.
Fuimos un día a San Juan de Miraflores, uno de los barrios más pobres de Lima. Visitamos la casa de una de las chicas y la ludoteca, la que es un pequeño subsidio de AGTR (Asociación Grupo de Trabajo Redes). Las TIDs filmaron su comunidad, lo bueno y lo malo, los simbolos de esperanza y los de desperación. Ver la comunidad por los ojos de las TIDs me dio una perspectiva nueva de la vida en la barriada.
Volvimos a La Casa de Panchita el próximo día y continuamos filmando. El producto final será un DVD muy corto sobre los TIDs de India, Perú, y Togo, lo que se mostrará a la reunión de International Labor Organization en Geneva, Switzerland en abril. (¿Chevere, no?)
A mí me gustaba mucho el trabajo que hicieron acá. Me parece que toda la gente de La Casa de Panchita siente una pasión por su causa y trabaja muy duro para defender y apoyar las trabajadoras de hogar. Me alegra mucho que yo haya tenido la oportunidad de trabajar acá porque he aprendido tanto.