01.Nov.2011 El reto continúa: The Girl Effect… hasta el 15 de noviembre

30.Oct.2011 La fatiga y el orgullo: el servicio doméstico en Perú bajo la lupa de una periodista italiana

“La fatiga y el orgullo” (La Fatica e L’Orgoglio, en italiano) es el título del interesante artículo escrito por la periodista italiana Gabriella Saba para la Revista “D”, uno de los suplementos semanales más vendidos y prestigiosos de  Italia, perteneciente al diario La Repubblica.

Publicado la primera semana de octubre de 2011, a lo largo de las nueve páginas que abarca el reportaje escrito por Gabriella, se expone un completo análisis sobre la situación de las trabajadoras del hogar peruanas, acompañadas con un grupo de excelente imágenes captadas por el fotógrafo Luca Zanetti.

Tuvimos el gran gusto de conocer a Gabriella a través de Sofía Mauricio, nuestra coordinadora, de quien recogió parte de su historia de vida como importante testimonio la realidad que viven miles de niñas, adolescentes y mujeres en nuestro país, que empiezan desde muy niña trabajando en servicio doméstico, así como su labor en la Casa de Panchita ayudando a que nuestras amigas trabajadoras del hogar consigan un trabajo decente con mejores condiciones salariales y el respeto de todos derechos.

Como el artículo está enteramente en italiano, le pedimos a Gabriella que nos envíe un breve resumen de su trabajo, el cual compartimos a continuación:

“En Perú, las trabajadoras del hogar son 700.000 mil, un verdadero ejército de personas, la mayoría mujeres y muchas menores de edad, cuyos derechos laborales no son en muchísimos casos repectados y no tienen acceso al salario mínimo garantizado a los demás trabajadores.

Además la misma ley del 2003, que es específicamente para ellas, no se cumple. Muchas trabajadoras del hogar terminan trabajando mucho más de las ocho horas establecidas por ley, trabajan todo el día, no se les trata como profesionales, no tienen la posibilidad de armarse una vida afuera de la casa porque su vida, sobretodo para las que trabajan cama adentro, termina siendo adentro de la casa nada más. Frecuentemente no tienen privacidad ni posibilidad de estudiar, y una de cada cinco sufre abusos sexuales de acuerdo a las estadísticas. Hay muchos casos también de maltratos físicos y psicológicos.

Pero algo está cambiando o va a cambiar. Gracias a la decisión del OIT -Organización Internacional del Trabajo, la decisión referida es el Convenio 189 sobre trabajo decente para los y las trabajadoras del hogar- y de la posible ratificación de esta decisión en Perú. Y gracias también a organizaciones como La Casa de Panchita, que ha acojido hasta la fecha a decenas de miles de chicas y mujeres para proporcionarles las herramientas para reaccionar a los abusos y ser conscientes de sus derechos.  Cuento la historia de Sofía Mauricio como ex trabajadora del hogar y de lo que hace La Casa de Panchita para proporcionar cursos, mejorar la autoestima, la cultura y los conocimientos de las mujeres. Cuento también del operativo Empleada Audaz da hace tres años, y de la protesta de Morgana Vargas Llosa por la cuestión del menú para nana que le ofrecieron a su trabajadora del hogar en un restaurante.”

Gracias por la visita y el artículo Gabriella, esperamos volver a verte muy pronto!

Si desean leer el artículo completo en italiano, lo pueden descargar desde nuestra página web: La Fatica e l’Orgoglio

19.Oct.2011 THE GIRL EFFECT CHALLENGE: un nuevo reto para La Casa de Panchita

04.Oct.2011 “Me gusta mucho ir a La Casa de Panchita porque todos se preocupan por mí y yo aprendo cosas nuevas”

Elena, 14 años de edad, nació en un pequeño pueblo en Apurimac, una de las zonas más pobres de los Andes peruanos. Cuando ella cumplió los 10 años, su madre la mandó a Lima, a la casa de un pariente. Allí ella limpiaba, cocinaba y cuidaba a los niños pequeños. Todos la trataban como “la criada”, no como familia. Ella apenas dormía unas horas en la noche y no tenía suficiente tiempo para hacer sus tareas escolares. Algo que Elena recuerda es lo mucho que su empleadora la gritaba y lo poco que ella se atrevía a hablar o a expresar sus sentimientos con otras personas.

En el 2010, después de cuatro años, Elena fue a vivir a la casa de una tía donde se siente bien tratada. Ese mismo año empezó a venir a La Casa de Panchita.

Elena luce radiante cada vez que la vemos en La Casa de Panchita. Ya no es más la niña que no quería hablar sobre su familia y que se sentía avergonzada por no leer bien. Con nosotras, ella comparte experiencias de su niñez en Apurimac y los domingos está muy interesada en saber qué se servirá de almuerzo, qué manualidad haremos con las niñas o qué nuevos juegos iremos a jugar.

La lengua materna de Elena es el quechua. En La Casa de Panchita ella se esfuerza por mejorar su lectura y escritura en español, y actualmente ha mejorado sus calificaciones en la escuela.

Al igual que Elena, muchas niñas encuentran en La Casa de Panchita un espacio en el que están contentas y donde pueden aprender y jugar.

Muchas gracias amigas y amigos de La Casa de Panchita por apoyar nuestro trabajo con niñas y mujeres en trabajo doméstico. Apreciamos todas sus contribuciones.

¡Muy pronto tendremos novedades sobre una nueva campaña! Síguenos en facebook (lacasadepanchita) y twitter (@casadepanchita) para estar al tanto y los modos en que nos puedes seguir apoyando.

“I LOVE GOING TO LA CASA DE PANCHITA BECAUSE EVERYBODY CARES ABOUT ME AND

I LEARN NEW THINGS”

Elena, 14 years old, was born in a little town in Apurimac, one of the poorest areas in the Peruvian Andes. By the time she was 10, her mother sent her to Lima, to a relative’s house. There, she did cleaning, cooking and took care of the little children. Everybody treated her as “the help”, not as family. She could barely sleep some hours at night and she did not have enough time to do her homework. One thing she also remembers is how much her employer yelled to her and how little she wanted to talk or express her feelings with people.

In 2010, after four years, Elena moved to her aunt’s house where she feels well treated. Also that year she started coming to La Casa de Panchita.

Elena looks shinny every time we see her at La Casa de Panchita. She is no more the girl who did not want to talk about her family and that was embarrassed about not reading well. With us, she shares stories of her childhood in Apurimac and she is eager to learn about the meal we serve at lunch, the handicraft we make with all the girls or the new games we play on Sundays.

Elena’s native language is quechua. At La Casa de Panchita she works hard to improve her reading and writing skills in Spanish, and currently she has improved her grades at school.

Like Elena, many more girls find in La Casa de Panchita a place in which they are happy and can learn and play.

Thank very much dear Global Giving friends for supporting our work with girls and women in domestic service. We appreciate all your contributions.

Every soon we have news about a new campaing! Follow us on facebook (lacasadepanchita) and twitter (@casadepanchita) to know the manners in wich you can continue supporting us.

05.Sep.2011 Actualización de aportes al Seguro Social y ONP

El 14 de agosto del presente año, a través del Decreto Supremo Nº 011-2011 del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), se hizo oficial el aumento del sueldo mínimo de S/.600.00 S/.675.00.

Este aumento genera cambios en las aportaciones del Seguro Social y la ONP desde el mes de agosto del presente año, por ello, aquí les detallamos los montos de los aportes que deben realizar a ambas instituciones.

Aportes de AGOSTO en adelante:
Sueldo mínimo                      :   S/. 675.00

Es salud (empleador 9%)   :   S/. 61.00
ONP (trabajadora 13%)      :    S/. 88.00

Si tienes alguna duda sobre tus aportes, no dudes en dejarnos un mensaje aquí, o en nuestra página en facebook o escríbenos a informacion@lacasadepanchita.com

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