Nuestras amigas Fiama y Eveli están junto a Rosela (miembro del equipo de la AGTR) en Ginebra, participando de las actividades programadas en torno a la Conferencia Internacional de Trabajo – CIT Nº 99, junto con otras 4 adolescentes de Togo y la India, gracias al proyecto ‘Dando voces a los trabajadores infantiles domésticos’ a cargo de Anti-Slavery International y Children Unite.
Como les hemos ido contando , ellas asisten a esta importante reunión con el fin de sensibilizar a los miembros de la OIT y a la opinión pública sobre la realidad de las adolescentes trabajadoras del hogar para que sus derechos se incluyan de manera más amplia en la futura “Convención Internacional sobre Trabajo Decente en servicio doméstico”. Así mismo, incidirán ante los representantes de los diversos países para que se tomen más y mejores acciones por la prevención y erradicación progresiva del trabajo infantil doméstico, actividad en la que miles de niñas, niños y adolescentes sufren abuso y explotación.
Fiama y Eveli se han estado preparando durante varios meses para esta ocasión, lo que ha significado una experiencia llena de aprendizajes y emociones para ellas, tanto por la gran tarea que les toca realizar en Ginebra como por la oportunidad de conocer nuevas ciudades y culturas.
Ellas han llevado talleres de capacitación donde han conocido mejor las leyes respecto al trabajo en servicio doméstico y los derechos de niños y adolescentes; han participado en reuniones con representantes del Estado y la sociedad civil, así como entrevistas en varios medios de comunicación, presentando las recomendaciones que las ellas junto a las demás adolescentes de Togo e India entregarán en la CIT 99. Puedes leer aquí las ‘Recomendaciones para las adolescentes trabajadoras domésticas’
Desde aquí les enviamos a las tres un fuerte abrazo y todo nuestro apoyo, estamos esperando sus noticias y fotos que de seguro están deseosas de compartir con todas nosotras. Como adelanto, pueden ver algunas de las imágenes de los preparativos del viaje en el Facebook de La Casa de Panchita

Rosela, Eveli, Fiama y Sofía, acompañadas por la ministra de Trabajo Manuela García
¡Buena suerte chicas, las extrañamos!
Pueden conocer más de las actividades de las adolescentes trabajadoras domésticas en la CIT 99 a través del blog Stand by us: young domestic workers - http://standwithus-youngdomesticworkers.blogspot.com

Amigas y amigos de La Casa de Panchita, los invitamos a participar de las actividades por el ‘Día Mundial contra el Trabajo Infantil’ (12 de junio), para conocer y reflexionar sobre esta problemática.
¡Te esperamos!
Martes 8 de junio – 8.30am: Seminarios sobre Política Estatal en materia de Trabajo Infantil, en el Colegio de Abogados de Lima
Viernes 11 de junio – desde 7.30am: Intervención Urbana es la esquina de Salaverry con Domingo Cueto, en Jesús María.
desde las 9.30am: Feria por un Perú sin trabajo infantil. Esquina de Túpac Amaru con Av. del Maestro – Comas
Sábado 12 de junio – desde las 9.30am: Feria por un Perú sin trabajo infantil. Plaza de Armas – Municipalidad de Ate
Este post fue escrito especialmente por Elizabeth Graber, quien ha sido voluntaria de La Casa de Panchita entre febrero y abril de este año, ayudando en diversas actividades: apoyó en la agencia de empleos y en la capacitación laboral, dio algunas clases de inglés, hizo encuestas en colegios nocturnos, entre otros. Ella llegó a Perú interesada en saber comó La Casa de Panchita protege los derechos de las trabajadoras del hogar, y ahora regresa a Estados Unidos a estudiar Derecho en la Northwestern University con el compromiso de seguir apoyándonos desde allá. Thanks for all and good luck, Elizabeth!
For domestic workers in Lima, La Casa de Panchita is overflowing with resources to improve self-esteem and empowerment in the workplace: theater classes, a social worker, a lawyer, sexual education programs for child workers, an honest employment agency, and even karaoke. While volunteering at La Casa de Panchita for the past two months, I was lucky to experience many aspects of the organization and see first hand how the comprehensive programming effectively improves the lives of domestic workers in the area.
On my first day of volunteering, I attended a training session on the laws protecting domestic workers in Peru. The participants, all women from teenagers to advanced age, engaged in conversations about their rights to a salary and benefits that often are ignored or undervalued by employers. Preparing to study human rights law this fall, I was excited to learn about strategies that La Casa de Panchita uses to empower workers. First, the trainers ensure that the women learn exactly what rights they are entitled to. Then, they seek to improve self-confidence and encourage the women to stand up for their rights.
Once they complete a week-long training on the law, self-esteem, cooking, interviewing and more, the women are ready to work with the Casa’s employment agency, where I volunteered many afternoons updating the database. Entering data on each worker and employer, I could see the staff’s dedication to finding a good match for both sides that also ensured a just placement, where the worker’s rights came first and foremost.
Finding this type of match in the greater community, however, is not always easy. When workers find themselves in compromising situations and are unable to resolve disputes about benefits, salary or other hardships on their own, the Casa’s lawyer and social worker are on-hand to help facilitate a positive outcome. I spent a number of days observing the lawyer and learning about legal remedies that can help workers realize their rights – first writing a letter demanding payment of benefits or salary, and then turning to mediation with the government’s labor agency or filing a lawsuit as necessary.
In addition to services in-house, staff and volunteers also reach out into the community to identify child domestic workers attending night school and engage them in programming about workers’ rights and sexual education. I spent my final few weeks traveling throughout the city to various colegios, giving out questionnaires and talking with students about where they worked and whether they found themselves in a good situation.
In just two months, I worked with many key aspects of La Casa de Panchita’s program and developed a strong understanding of how it meets success. By simultaneously addressing multiple challenges faced by domestic workers in Lima, it effectively provides support and relief for women and youth in need. And for an eager volunteer, looking to learn and help wherever needed, it clearly has it all. Muchas gracias!
Elizabeth Graber, volunteer
En abril visitamos la hermosa provincia de Andahuaylas, ubicada en el departamento de Apurímac, en la sierra sur del Perú. En medio de verde valle andahualino, con un sol radiante y bajo su celeste cielo, nos encontramos con Eutropia, Rolando y Sonia, miembros de la Asociación para el Desarrollo Andino-Amazónico ‘Huñuq Mayu’, que significa ‘Encuentro de ríos’. Ellos colaboran con la ejecución del Pequeño Subsidio (PS) ’Compromisos con los trabajadores infantiles domésticos’, a cargo de la Red Nacional de Promoción de la Mujer – Apurímac.
Con Rolando, quien fue nuestro amable guía durante los tres días que estuvimos en la ciudad, conocimos a algunas de las niñas que atendidas por el PS, a quienes ubicamos en colegios donde estudian o en sus casas. Así, pudimos conversar con Frida (12 años), Janet (10 años) y Mariluz (12 años), a través de quienes pudimos entender y conocer de cerca cual es la realidad de las trabajadoras infantiles domésticas en la región.

Frida
Frida estudia en el horario de la tarde en el colegio ‘Divino Maestro’, cursa actualmente el 1º de secundaria y trabaja eventualmente en casas de sus vecinos y familiares por propinas, ya sea cocinando, lavando ropa o limpiando la casa, aunque aún no comprende muy bien que significa ser una TID.

Janet
Janet cursa el 4º de primaria, proviene de una comunidad rural y es la más pequeña del PS. Ella trabaja cama adentro cuidando a una bebé de año y medio, la cual está a su cargo gran parte del día, y algunos días atiende en la pequeña tienda de su empleadora desde las 10 de la mañana hasta pasadas las 8 de la noche. Janet recibe como pago una cama, comida y el permiso para que estudie, además de poder ir a cuidar a su mamá internada en el hospital.

Mariluz
Mariluz, por su parte, estudia por las tardes en el colegio ‘Belén de Osma y Pardo’ y está en 1º de secundaria. Ella y su hermana mayor han sido retiradas del trabajo en servicio doméstico para que dediquen su tiempo al estudio y ayudar en casa. Mariluz ha sido TID durante sus vacaciones escolares desde los 7 años, y hace poco estuvo ayudando en una ’salchipapería’ lavando platos durante todo el día por el pago de S/3.00. La exposición frecuente al agua helada le ocasionó una severa infección en las vías respiratorias y motivó a sus padres a retirarla del trabajo. Su hermana de 16 años forma parte del grupo de TH adolescentes que atiende Huñuq Mayu y estudia computación en instituto superior gracias a una beca gestionada por la institución, haciendo pequeños trabajos en su especialidad.
La realidad de las y los TID de Apurímac es un claro ejemplo de la ‘invisibilidad’ y tolerancia social. Gran parte de los empleadores prefieren emplear ‘cama adentro’ a menores entre los 14 y 18 años , a las cuales les pagan entre S/.100 y S/.150 mensuales, y muchos otros buscan a niñas y niños menores de 12 años en las comunidades rurales aledañas a la ciudad ofreciendo a los padres casa, comida y educación, sin que éstos sepan realmente las condiciones en que viven sus hijos.
Nuestra visita fue toda una experiencia de aprendizaje. A través del buen trabajo que realiza ‘Huñuq Mayu’ en la provincia respecto a la prevención de la migración temprana de niñas y niños como TID, así como defendiendo e informando los derechos de las adolescentes TH; conocimos a las niñas y adolescentes que se esfuerzan por cambiar su futuro por medio de la educación y las difíciles circunstancias que deben sortear para ello, sobre todo en las zonas más pobres de nuestro país.
Agradecemos a la Red Nacional de Promoción de la Mujer – Apurímac y a Huñuq Mayu por recibirnos y ser parte del grupo de organizaciones y personas que trabajamos porque el TID deje de ser ‘invisible’. ¡Hagamos algo, YA!.
Conoce más de los Pequeños Subsidios en Facebook: http://www.facebook.com/pages/La-Casa-de-Panchita/16042410115
El fin de semana pasado nos acompañaron en La Casa de Panchita a nuestras amigas María Elena y Josefina, del Centro Yanapanakusun del Cusco.
Ellas están de paso por Lima porque en unos días viajarán a Suecia porque María Elena, quien es una trabajadora infantil doméstica de 14 años, ha sido elegida como parte del jurado infantil mundial junto a otras 13 niñas y niños del “Premio de los niños del mundo para los derechos de los niños”, convocado por la The World’s Children’s Prize for the Rights of the Child (Premio de los Niños del Mundo por los Derechos del Niño), y que en esta ocasión premiarán como ‘Héroes de los Niños de la Década’ a Nelson Mandela y su esposa Graça Machel.
María Elena, en compañía de Josefina y Vittoria Savio, viajará a Estocolmo (Suecia) para participar en la ceremonia de entrega del significativo reconocimiento, en presencia de la Reyna Silvia de Suecia y de delegaciones de niños, adolecentes y adultos que defienden los derechos de los niños en diferentes lugares del mundo.
Además, en la edición 2008, Josefina fue elegida por el Jurado infantil como candidata mundial, recibiendo la mención honorífica por su larga lucha por los derechos de las niñas que trabajadoras infantiles domésticas de Perú. Josefina, quien también fue una TID, ha luchado desde la adolescencia por los derechos de las niñas que trabajan en el servicio doméstico, colaborando en la casa hogar CAITH y el Centro Yanapanakusun.
En La Casa de Panchita, María Elena y Josefina conocieron a las y los adolescentes de los Pequeños Subsidios de Lima y a muchas amigas trabajadoras del hogar. También conocieron a Fiama y Evelin, quienes viajarán a Ginebra en junio con motivo de la CIT 99 de la OIT referida la ‘Convención sobre Trabajo decente en servicio doméstico’. Junto a Sofía Mauricio, visitaron varios colegios nocturnos donde los directores, docentes y alumnos las recibieron con gran alegría, sobre todo las estudiantes que también provenían de Cusco. Todos las felicitaron y les desearon un feliz viaje.
Y nosotras también estamos muy contentas de que compartan con nosotras esta experiencia. ¡Felicitaciones y buen viaje!

Fiama y Evelin, junto a María Elena y Josefina (al centro), en La Casa de Panchita.