04.nov.2009 Cusco… ¡Inolvidable!
¡Un nuevo post de Megan! Ahora comparte con nosotras lo que fue el viaje a Cusco de los voluntarios de IFSA-Butler y conocer Macchu Picchu. La pasaron de lo mejor, como expresa Megan con sus propias palabras en las siguientes lÃneas:
Uno de las preguntas más frecuentes para los estudiantes de IFSA es si hemos visitado a Cusco y Machu Picchu. ¡Y ahora podemos decir que sÃ, hemos visto la ciudad muy bonita y vieja de Cusco y una de las siete nuevas maravillas del mundo!
No puedo describir el entusiasmo que tuvimos cuando subimos el avión para Cusco. No puedo hablar para todos, pero para mÃ, fue el viaje más importante de mi vida. Llegamos a Cusco y fuimos al hotel para beber mate de coca y descansar un poquito. Después, empezamos nuestro viaje lleno de muchas actividades.
Fuimos en bus con nuestro guÃa, VÃctor, a Saqsayhuaman. Sacsayhuaman son ruinas incaicas que están afuera de la ciudad de Cusco. Allà hay piedras cortadas con lados perfectamente rectos. También hay desprendimientos de rocas creado durante la edad de hielo y cada uno de nosotros subió los desprendimientos para bajar deslizando. Aprendimos mucho sobre los incas y entramos en una cueva muy oscura. Aunque algunos experimentaban choque de soroche, la mayorÃa de nosotros se sentÃa bien y todos se divertÃan. Saqsayhuaman es más arriba de la ciudad y la vista desde las ruinas es absolutemente alucinante.
La siguiente parada fue Tambomochay, o El Baño de los Incas, donde yo y algunas otras personas bravas tomamos un poco del agua que viene de la tierra. Esta agua dicen que tiene caracterÃsticas mágicas. Si las mujeres toman o se bañan con el agua, van a mantener su juventud y belleza para toda la vida.
Desde Tambomochay fuimos a Q’enqo para explorar las altares de los incas que están adentro de cuevos en una piedra muy grande. Regresamos al hotel en Cuzco con mucho sueño para prepararnos para otro dÃa muy emocionante.
El próximo dÃa nos levantamos temprano para ir a Corichanca, una catedral muy grande y pintoresca en Cuzco. Esta catedral fue construida por los incas y luego convertida en una catedral católica. Adentro, hay muchos arcos y parece como una catedral de España o Italia.
Salimos de la ciudad de Cuzco para explorar las ruinas de Pisac, el valle sagrado, y las ruinas de Ollantaytambo. Creo que lo mejor de la tarde era la visita a Aguana Cancha, donde conocimos muchas llamas y alpacas. Todos estaban tomando fotos, fotos, fotos, intentado dar abrazos a los animales. A mà me gustaba la alpaca suri, que tiene cabello y una sonrisa semejantes a los mÃos.
En Ollantaytambo, subimos al tren a Aguas Calientes. Para mà era mi primer viaje en tren y estaba emocionada por el viaje y mi destino final: ¡Machu Picchu!
Todo el grupo fue a dormir temprano para ir a Machu Picchu el próximo dÃa. Levantamos a las 4:20 de la mañana. La mayorÃa subieron caminando, aunque el camino es dÃficil, con humedad y escaleras. Para mà tomó casi una hora y media para subir, pero no estoy en buena forma. Todos tuvieron boletos para subir en el bus, pero querÃamos experimentar el camino más natural para llegar a Macchu Picchu. Las ruinas son absolutamente increÃbles. Estaba pensando que iban a tener un gran impacto a la primera vista. Pero, en realidad, son tan surreales que mi mente no podÃa entender al inicio. IncreÃbles.
Muchos subieron Huayna Picchu, pero los que tienen miedo de alturas (como yo y Zully), o que estaban cansada (yo!), pasaron el dÃa explorando la ciudad. Las ruinas son como un laberinto grande con muchos niveles diferentes, escaleras y caminos secretos. Algunas veces estaba un poco perdida adentro de la última ciudad de los incas.
Fotos no pueden demostrar como es el sitio. En verdad, tiene un poder sin palabras.
Regresamos a Aguas Calientes para almozar con nuestra linda directora, Laura, y para disfrutar los baños termales. Creo que Christopher era el más cansado de todos, porque él fue subiendo al pie a Machu Picchu, subió también la montaña grande de Huayna Picchu, y regresó a Aguas Calientes caminando también. ¡Qué esfuerzo!
El último dÃa tenÃamos un poco de tiempo para disfrutar la ciudad. Yo y algunos otros fuimos al mercado de artesanÃa para comprar regalos para nuestras familias y amigos. También visité la plaza para decir adiós a la ciudad.
Con mucha pena salimos de Cuzco para entrar otra vez en el mundo real de escuela, tráfico, y tareas. Será inolvidable.


