20.Jun.2009 Fotógrafa de los siete mares
Rosario Félix, recordada en La Casa de Panchita como Charito, trabajó 6 años con nosotras. Se casó y su vida tomó un nuevo rumbo, se embarcó en un crucero junto con su esposo para trabajar de fotógrafa a bordo. Ahora está de vacaciones en Perú y quiso compartir su experiencia con nosotras:
Después de haber estado 8 meses fuera de Lima, ¡por fin de nuevo en casa!
Partí rumbo a EEUU para trabajar como fotógrafa en una compañía de cruceros y debo decirles que al principio no fue nada fácil. Una de mis primeras dificultades fue el idioma. Tuve compañeros de trabajo de diferentes partes del mundo (China, Croacia, Filipinas, India, Indonesia Serbia, Tailandia, etc.) y cada uno de ellos tienen un diferente acento al hablar el inglés, por eso era muy difícil para mí poder entenderlos. Recuerdo que les decía: ¿Podrían repetir por favor?… No entendía. Me sentí un poco avergonzada claro, pero no tenía otra alternativa si quería realizar bien mi trabajo.
Al paso de los meses me fui acostumbrando a ellos y a la rutina. Trabajaba casi 9 horas diarias de lunes a domingo. Como imaginarán, lo Único que deseaba cuando regresaba a mi cabina era dormir. Sin embargo, cuando el barco pegaba en algún puerto aprovechaba en salir algunas horitas para hacer un poco de turismo. Conocí las playas de Cozumel y Progreso que se encuentran en la Península de Yucatán (México), donde observé algunos niños que trabajan en las calles. También he estado en las islas Gran Caimán, Jamaica y Nassau, y en las ciudades de Miami y Texas.
Mi trabajo consistía en tomar la mayor cantidad de fotografías a los pasajeros, ya sea en los comedores, mientras están en la piscina, cuando salen del barco para hacer los tours y en la noche de gala. Algunos días tenía que armar y desarmar un pequeño estudio fotográfico y otros estar en la galería de fotos atendiendo a los pasajeros y vendiendo las fotografías que se habían tomado. También tenía que disfrazarme de pirata y tomarme fotos con los pasajeros fuera del barco, era muy gracioso porque la mayoría de ellos querían una foto conmigo, jeje.
Creo que ha sido una linda experiencia de trabajo, aunque muchas veces tuve ganas de regresar a Lima porque extrañaba a mis padres y hermana, a ustedes mis amigos… y no puedo dejar de mencionar que extrañaba muchísimo la comida peruana, en serio, no hay mejor que la nuestra.
Ahora entiendo un poquito más a nuestras amigas trabajadoras del hogar, estar lejos de tu tierra, de tu familia y amigos no es sencillo. A mí me tomó un tiempo adaptarme; recuerdo que cometía errores todo el tiempo, pero al final logré realizar bien mi trabajo. Por eso quise compartir con ustedes esta experiencia, y decirles que a pesar de los miles de problemas que encuentren en su camino, no se rindan, sigan luchando y, sobre todo, persiguiendo sus sueños.
Charito

