13.Jul.2008 La Tienda Roja, una experiencia enriquecedora
Trinidad Ortiz, coordinadora de nuestro proyecto Apoyo a las trabajadoras del hogar en Ayacucho comparte con nosotros lo que fue La tienda roja, un momento muy íntimo que se desarrolló en La Casa de Panchita y donde sólo asistieron las mujeres de nuestra ONG.
Asistí a “La Tienda Roja”, como parte del programa de capacitación permanente que la AGTR tiene para su equipo de trabajo. La consigna era llevar alguna prenda roja y algún objeto que significara algo importante en nuestras vidas. El nombre del taller me llamó la atención y el pedido aún más, así que con mucha curiosidad me hice presente.”Lo que se dice en la tienda se queda en la tienda” fue lo primero que nos dijo Jennifer Ortiz, encargada de la conducción del taller.
Desde que la vi y luego al entrar al salón especialmente preparado por ella para recibirnos, sentí que esto sería algo diferente. Y no me equivoqué, las tres horas programadas pasaron como un sueño. El clima emocional que logró generar fue muy emotivo, pero a la vez de mucho respeto hacia el otro. Y ese otro, es decir cada una de nosotras, fuimos atrapadas por la magia de un sentimiento de fluir, de atravesar el tiempo con nuestros recuerdos, pero también de cerrar círculos, y sobre todo de darnos cuenta de nuestros propios sentimientos.
Las mujeres que trabajamos en AGTR, lo hacemos con un compromiso vital, nos preocupamos por los demás, pero muchas veces olvidamos que nosotras mismas necesitamos un momento, un espacio, para pensar en nosotras , para preguntarnos ¿cómo estamos?, ¿qué sentimos?, ¿qué nos preocupa?, ¿qué nos motiva?, ¿qué nos angustia? Y Ése fue el momento. Por ello, mil gracias a Jennifer y a quienes programaron esta actividad que nos ha permitido llenarnos de nuevas energías y a la vez hacernos pensar que los otros también son personas que sienten, sufren, se angustian, y que debemos tratar de abrirnos para entendernos como seres humanos, con nuestras fortalezas y debilidades. Creo sinceramente que ha sido un paso muy importante abordar esta dimensión personal y espero que se convierta en una línea de trabajo permanente.