03.Nov.2007 Tres historias a bordo

tres-historias-a-bordo-1-03-11-07.jpg

Yéssica es hija de un segundo compromiso de la madre. Su papá se fue de la casa cuando ella tenía apenas cinco años de edad y nunca le pasó dinero para su manutención; hasta ahora. La madre trabaja lavando ropa ajena dos o tres veces por semana y vendiendo pan en la Avenida Benavides todos los días. De esa venta apenes si obtiene seis soles diarios. Con diez años cumplidos, a Yéssica no le queda otra que trabajar: cuida a la hija de la vecina, a cambio de dos soles por jornada, los que usa para sus gastos en el colegio.

Delia tiene once años y cuida a los niños de sus vecinas a cambio de cinco soles o de un plato de comida. Es hija no reconocida; su mamá tiene otros dos hijos de su segundo compromiso. Además de trabajar, Delia tiene que soportar que el padrastro maltrate a su madre; Delia y sus hermanitos son testigos de los actos violentos que se dan en casa habitualmente.

tres-historias-a-bordo-2-03-11-07.jpgEsther tene diez años, pero aparenta menos edad. Su mamá vende caramelos todos los días desde las ocho de las mañana hasta las diez de la noche, cuando regresa a casa; Esther la ayuda a vender los días sábados desde las seis de la mañana. Además, por ser la mayor de las hijas, a Esther se le ha designado para que atienda a sus hermanos menores. Todos los días Esther les da de comer, los baña, los viste y cuida. A estos niños los golpea la madre a tal punto que en una ocasión las vecinas tuvieron que llamar a la policía para que interviniesen.

 Las tres niñas, además de trabajadoras infantiles domésticas, sufren y su vida parece no ser más que las duras condiciones que padecen. Ellas, junto con otras niñas en similares condiciones, tuvieron un alegre encuentro en el mar del Callao ¡y desde un buque!.

Hace unos meses, veinte niños y niñas trabajadores infantiles domésticos de San Juan de Miraflores, a quienes en La Casa de Panchita se les apoya para que permanezcan en la escuela y mejoren sus aprendizajes fueron invitados a pasar una tarde en el buque HMS Southampton de la Real Armada Británica.

El tiempo dirá si el recuerdo de la experiencia de jugar una tarde con los marinos de un gran barco los habrá ayudado a confiar en que en la vida es posible encontrar oportunidades, más allá de la injusta rutina laboral y las asperezas familiares.

Write a Comment

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Please note: Comment moderation is enabled and may delay your comment. There is no need to resubmit your comment.

Nosotras

Meta

Páginas

Categorías