22.Oct.2007 Y después nos quejamos de nuestro nivel educativo!
Nos cuenta Adela, de 19 años:
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Como el departamento es chico, terminé temprano de hacer las cosas, agarré mi cuaderno para repasar porque el domingo tenía examen. La señora me vio y se molestó mucho, me dijo: “tu trabajo es tu trabajo, no quiero ver tus cuadernos aquí, no los traigas, dÉjalos en tu casa”. A mi cuarto me voy como a las 8 o 9 de la noche, estudio sólo los domingos pero necesito hacer mis tareas, no es suficiente con hacer sólo sábados por la noche.
Es muy difícil aprender cuando lo haces en colegios con muy mala infraestructura, después de una larga jornada laboral. Quizá lo más difícil es mantener la ilusión de seguir estudiando. ¿Por qué no buscas otro lugar para trabajar? Adela, tú puedes encontrar un empleo donde se respete tu tiempo libre para estudiar.
No sé si saben que estamos en los últimos puestos en comprensión de lectura en América Latina y que acumulamos casi todos los récords negativos en el sector. Si, además, les cortamos las alas a quienes se toman su educación en serio y tienen una ilusión tremenda en terminar el colegio ¿Cómo quejarnos entonces de nuestro desastre educativo?