23.Jul.2010 ¡La AGTR cumplió 21 años!

La Asociación Grupo de Trabajo Redes – AGTR celebró su aniversario 21 a todo dar, con comida, pisquito, mucha música, danzas, cuentos  y bailetón, que compartimos junto a nuestras amigas trabajadoras del hogar, las niñas y adolescentes de San Juan de Miraflores y Ventanilla,  las y los voluntarios, y todas nuestras amigas y amigos que apoyan.

El viernes 16, día central en el que recordamos a nuestra querida Elsa Chaney, la ”Hermana Grande” de las trabajadoras del hogar, tuvimos una divertida reunión de integración del equipo de trabajo luego de terminada la jornada de trabajo. Después de decorar alegremente La Casa de Panchita, llenándola de globos, serpertinas y muñecos, se armó un rico y abundante buffet con causa rellena, ocopa, tamalitos, ensaladas, tequeños, sanguchitos, olluquitos, pasteles diversos, acompañados por su rico pisco sour, unos vinitos, cocteles y hasta chuchuhuasi. Luego de vaciar la mesa, tocó La Banda de Panchita unos súper éxitos ochenteros  y eso animó a la gente a demostrar sus dotes para el canto con un animado karaoke.

El domingo 18, desde las 9 de la mañana, abrimos las puertas para esperar a nuestras invitadas e invitados. Empezamos el día pintando unos lindo murales en la fachada de la casa, y luego nos organizamos junto a nuestras amigas trabajadoras del hogar para la intervención urbana de LA CASA DE PANCHITA SAC que nos llevó a recorrer las inmediaciones del Parque de las Aguas, la Plaza Bolognesi y el Paseo Colón. Las amigas TH estaban muy emocionadas y hasta se animaron a proponer más salidas como éstas, donde informaron sobre sus derechos y La Casa de Panchita a la gente que encontraron por las calles.

Alrededor del mediodía y calmada la sed por la caminata, mientras una coqueta Blanca Yahuarcani empezaba a servir pachamancas, parrilladas y maduritos asados, hubo un partido de exhibición con nuestro súper equipo de fútbol que lucieron su lindo uniforme deportivo y demostraron que este deporte también es de chicas. 

Y luego llegó el esperado gran show de los Reciclones -junto a algunas chicas de los ‘Recicloncitos TID’- que le puso calor a la tarde de invierno con su 0riginal estilo musical, tuvimos que salir a la calle para bailar y alborotar la cuadra. 

Pero ahí no se acabó la fiesta. Siguió nuestra amiga Yennifer con una divertida y educadora sesión de cuentacuentos que fue llamada ’Historias que dan que hablar’ y que mantuvo hipnotizadas a las más pequeñas de La Casa. Y después de las danzas preparadas por las chicas de Pamplona Alta, que siempre nos acompañan, apareció la infaltable ’Totita’ con toda su chipa y picardía para sonrojar a más de un invitado y presentó a la exitosa Banda de Panchita que fue puro rockandrrrrrrollllll….

La fiesta estaba imparable y la gente estaba con ganas de bailar, así que armamos ‘la hora loca’ (que duró como dos horas en realidad) con los hits del momento y todos a mover la cintura lo mejor posible… Y así llegó la noche y la hora de despedirnos, con la alegría de haber compartido un espectacular domingo de aniversario.

Gracias a tod@s por acompañarnos y apoyarnos durante estos 21 años. ¡Y que sean muchos muchos más! :D

Ah, ¿quieres ver más fotos? Míralas en nuestra cuenta en facebook: : http://ir.pe/casadepanchita

15.Jul.2010 Amanda, una voluntaria que apoya el futuro de Pamplona Alta

Esta semana la AGTR cumple 21 años de fundación, y ese es un gran motivo para compartir con ustedes este lindo post de Amanda Sidman (Estados Unidos), voluntaria en el proyecto ‘Apoyo para el Futuro’. ¡Gracias a Amanda y a todos los voluntarios y voluntarias que durante todos estos años nos han apoyado a hacer nuestros sueños una realidad y seguir adelante!

No pasa un día en que los representantes de Apoyo Para el Futuro no ponen su mayor esfuerzo y energía para ayudar a los habitantes de Lima que más lo necesitan. Soy una estudiante de los Estados Unidos viviendo en el Perú por un año y en mis últimos 5 meses he trabajado con ‘Apoyo para el Futuro’ en la zona de Pamplona Alta, en el distrito de San Juan de Miraflores. Hasta trabajar con el equipo de esta organización tan impresionante, no había tenido el placer de conocer un grupo con tanta compasión y tanto altruismo que dedican, con toda seriedad, sus vidas a este proyecto.

Las chicas que asisten a los talleres y a las jornadas son niñas como todas las niñas de su edad: Tienen toda la energía de la juventud, quieren atraer la atención de todos, tienen dificultades con sus mamás, esperan progresar en sus vidas y a la vez, la mayoría no tienen los recursos con que hacerlo. La presencia del proyecto en el barrio es un lujo que todas valoran enormemente. En los talleres hacemos actividades que incorporan los deseos de las chicas. Por ejemplo, algunas chicas querían cocer, entonces un domingo llevamos los materiales para hacer una manualidad y las chicas cocieron un tapiz para regalar a sus mamás. Cuando visitamos las casas otro día para hablar con las mamás, vimos que varias tenían sus tapices en plena vista en sus casas. Además tratamos temas de aprendizaje académico y no académico. En un taller hablamos con las chicas sobre la carencia de agua potable en Pamplona. Hablamos sobre porqué no tienen agua y cómo pueden usar mejor el agua que tienen. Otra semana hablamos sobre el sexo, la sexualidad y sus cuerpos. Son temas que son extremadamente importantes para ellas tenerse en cuenta pero acerca de los cuales hay a veces una falta de concentración.

A las chicas les encantan tener presentes a los voluntarios visitantes. En mi poco tiempo con el proyecto las chicas ya conocen mi nombre y cuando vengo caminando por las calles vienen corriendo para saludarme y preguntar que estoy haciendo allí, si hay un taller el domingo que viene y aún recordaron mi cumpleaños. Tienen una fascinación para aprender sobre mi país y mi cultura. Me preguntan sobre el paisaje, sobre mi universidad, mis amigas, mi familia, mi lengua. Varias están estudiando el inglés en el colegio y con alegría me demuestran sus habilidades lingüísticas. Hay mucha confusión acerca de la cultura lejana. Es difícil para ellas pensar de manera abstracta sobre las diferencias significantes que han entre su cultura y la mía. Por ejemplo, pensar que uno puede crecer hablando un idioma diferente del español para ellas es un concepto bastante raro. Hay equivocaciones seguramente adquiridas de las imágenes que ven en la televisión. Tener el contacto con gente desde afuera que muestran un interés en ellas es una oportunidad indispensable que abre sus ojos a la diversidad del mundo y cómo la gente de distintas culturas puede interactuar, entenderse y disfrutarse unos a otros.


No es sencillo el trabajo. Las personas a las cuales el proyecto apoya son familias que necesitan mucho. Se trata de mamás y papás con un nivel de educación generalmente baja, lo que hace aún más exigente el trabajo. Los representantes se enfrentan a las frustraciones y desafíos con flexibilidad y buen humor, aunque a veces salen cansados. Más cansador es ver la necesidad y a veces la tristeza que hay. Son personas vulnerables debido a su posición baja y pobreza. Me he sentado en una casa con una mamá que no pudo contener las lágrimas al hablar de una experiencia horrible en que perdió su bebé al final de su embarazo y quien recibió un trato bárbaro de los médicos que la supervisaron. Son negados del apoyo del estado y de los seguros a los cuales tienen derecho.

Los promotores de Apoyo para el Futuro son unos de los pocos que los escuchan y que realmente trabajan para ellos. Estoy satisfecha de haber estado en un trabajo tan importante y conocer a este equipo de trabajo. Tengo mucho que decir cuando vaya a mi país. Ahora digo: Gracias, no pude elegir mejor!

Amanda Sidman. 8 de julio de 2010

16.Jun.2010 Voluntarias en el Global Village

A principios del mes, nuestras voluntarias Kaisa y Satu fueron invitadas por la Embajada de Finlandia para representar a su país en la Feria ‘Global Village’ que organizó AIESEC -plataforma global de jóvenes estudiantes- en la Universidad de Lima.

Acompañadas por Ana Mónica del equipo de la AGTR, Satu y Kaisa fueron una de las primeras que se instalaron su stand. Luego de colocar su bandera y las publicaciones sobre Finlandia, se acercaron muchos jóvenes universitarios curiosos por conocer un poco más sobre ellas y su país, sobre todo las alternativas de estudios superiores y la vida cultural.

Durante las 3 horas que duró el evento, se repartieron todas las revistas otorgadas por la Embajada de Finlandia y a través de las cuales promocionan diversos aspectos de la vida social, cultural y turística que pueden ofrecer a los visitantes; así como su gastronomía, avances tecnológicos y estructura educativa, temas que fueron de gran interés de los jóvenes estudiantes, sobre todo por el animado diálogo que sostenían con Kaisa y Satu, quienes respondían con una gran sonrisa y muchos detalles a todas las preguntas.

En esa tarde de sol radiante, también pudimos aprender de otros países y culturas, como Japón, Alemania, Francia, Inglaterra, Corea del Sur, Colombia, Bolivia, entre otros. Por ejemplo, Brasil puso la nota del espectáculo con un grupo de danzantes de capoeira, los jóvenes de China vendieron variados y deliciosos bocaditos, mientras que en el puesto de Corea se repartían galletas de arroz y se trataba de conversar en inglés porque los coreanos no hablaban mucho el español.

Toda una experiencia que pudimos compartir con nuestras voluntarias finlandesas. Si quieres ver cómo fue, mira las fotos de nuestro Facebook: http://www.facebook.com/pages/La-Casa-de-Panchita/16042410115

15.Jun.2010 Un domingo feliz en el Teatro

Gracias a la colaboración de la señora Serenella Mónaco de Rosell, el pasado domingo 13 de junio, nuestras niñas del proyecto “Sensibilización y atención: trabajo infantil doméstico” tuvieron la oportunidad de asistir al Teatro Británico para ver “Killari”, obra musical infantil contextualizada en los andes cuyo objetivo es revalorar nuestro pasado histórico y promover en los niños el cuidado del medio ambiente, a cargo del grupo TichiMichi Teatro Infantil, bajo la dirección de Patricia Romero.

‘Killari’ es una niña curiosa y valiente, cuyo pueblo está atravesando una terrible sequía debido a la falta de lluvias. Ella es escogida por el dios Wiracocha y tiene la misión de llegar en siete días al Tawantinsuyo para lanzar huesos triturados de alpaca sobre su pueblo para acabar con este desastre natural. En su aventura, es acompañada por ’Pishqu Uuru’, un pájaro dorado que será su guía, y ‘Wayna Suyu’, un joven torpe y despistado que los hará meterse en divertidos contratiempos a lo largo del camino.

Disfrutaron de la función 35 niñas, entre los 9 y 13 años de edad, quienes fueron acompañadas por ocho voluntarios de La Casa de Panchita. La obra le gustó mucho a todas las niñas, quienes durante todo el espectáculo se mostraron sonrientes y siguiendo con gran atención a los personajes y las aventuras de Killari. Al final, emocionadas, saludaron y se tomaron fotografías con los actores.

Desde la AGTR – La Casa de Panchita, y especialmente las niñas, les enviamos un afectuoso saludo y agradecimiento a la señora Serenella Mónaco y al grupo TichiMichi por hacer posible esta grata experiencia.

EL DATO: “Killari” estará hasta el 8 de agosto, todos los sábados y domingos a las 4pm., en el Teatro Británico de Miraflores (Bellavista 527). ¡Les va a gustar mucho!

14.Jun.2010 Empoderamiento a través de las manualidades

Por Satu Keltanen, voluntaria finlandesa

Durante todos los domingos los pasillos de La Casa de Panchita (LCP) están llena de gente. Casi todos los visitantes son mujeres o niñas trabajadoras del hogar. En vez de presentar el margen de la sociedad peruana, aquí ellas siempre son las protagonistas del día con sus alegrías y de vez en cuando también con sus tristezas.

Algunas visitan LCP para razones profesionales – como ayuda legal, apoyo psicológico o para obtener un nuevo trabajo a través de la agencia de empleos – pero la mayoría de las trabajadoras del hogar vienen todos los domingos simplemente para pasar un día lindo con las actividades gratuitas que les prestan tanto el equipo de la AGTR como sus voluntarios.

Deambulando cualquier domingo en La Casa de Panchita se puede encontrar estudiantes en la biblioteca, un curso de guitarra o de repostería, karaoke, baile, estudios del teatro y una sala de computación. A la hora del almuerzo las niñas están corriendo en los pasillos que se llenan con el olor de la comida a punto de estar servida. Alguien está entusiasmando a la gente a participar al partido de fulbito que se jugan por la tarde en la calle de enfrente.

En el corazón del edificio viejo hay un patio tranquilo donde se encuentran siempre algunas mujeres alrededor de la mesa. Por la mañana ellas hacen diferentes tipos de manualidades y bisutería, y por la tarde están trabajando con tejidos haciendo por ejemplo bufandas y chompas. Algunas de las trabajadoras del hogar se sientan en el patio nada más que un rato, pero la mayoría pasan allí varias horas con la profesora Carmen Reyes. Mientras que las principiantes están aún practicando diferentes técnicas, las más avanzadas ya están preparando productos para ellas mismas o para la venta.

Este taller dominguero -muy plácido e informal- ha evolucionado en dos años en una actividad que también trata de potenciar a sus participantes: las manualidades no solo ofrecen el placer personal por las nuevas habilidades y productos bonitos que se gozan del taller sino la actividad también da ingresos extras para algunas,  que han avanzado con su arte de joyería o tejidos hasta la altura de poder vender sus productos.

Indirectamente el taller de las manualidades también participa en el financiamiento del proyecto de Educación sexual y reproductiva que AGTR realiza en cooperación con un grupo de apoyo que pertenece a la Asociación Feminista de Finlandia, Naisasialiitto Unioni. ¿Cómo funciona una ecuación semejante?

Fortaleciendo las identidades
Una de las metas de La Casa de Panchita es fortalecer la autoestima y las identidades de las trabajadoras del hogar. ”Un gran parte de las trabajadoras vienen de provincias, de sierra o selva. En Lima lamentablemente no se aprecian mucho las tradiciones artesanales de las provincias, y muchas trabajadoras del hogar pronto se olvidan sus habilidades en ésta grande ciudad”, dice Merita Jokela de Finlandia.

Merita trabajó como voluntaria en el año 2008. Cuando viajó en Perú se entusiasmó de las riquezas artesanales de las provincias. Su pasatiempo siempre había sido las manualidades y se puso ha charlar en LCP con las visitantes sobre sus conocimientos y habilidades artesanales. Pronto ella se congregó con un círculo de mujeres en la aula de LCP cada domingo con sus bolas de hilo y sus ganchillas. ”Pronto estuvimos ocupando las sofas de la aula todos los domingos. Estuvimos haciendo y aprendiendo diferentes técnicas de tejidos. Al mismo tiempo estuvimos charlando, y no solo de las manualidades pero también de otras cosas como de trabajo, familia y de los hombres. Siempre estuvimos riendo mucho!”, dice Merita con tono de añoranza en su voz.

Cuando el invierno se cambió a un verano bien caluroso, el grupo dejó sus tejidos y empezó con el taller muy popular de bisutería. Pronto ellas organizaron una feria en LCP que era de todo un éxito por las pulseras, collares y pendientes muy bonitos. De ahí empezó la venta de las joyas.

Salud sexual con el apoyo del taller de las manualidades
La AGTR ha colaborado con un grupo de mujeres finlandesas a través de la Asociación Feminista Naisasialiitto Unioni desde los años 80. La colaboración con el proyecto “Educación sexual y reproductiva” empezó en 2007 con el método de teatro participativo en los colegios nocturnos de Lima. Hace poco el Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia proporcionó el financiamiento para el proyecto para los tres próximos años (2010-2012).

Aunque el Estado de Finlandia financia el proyecto, un parte de presupuesto (aproximadamente 7%) se tiene que encontrar de algún otro fondo. El grupo de las voluntarias finlandesas han estado acumulando éste parte de presupuesto a través de donaciones de empresas y personas individuales, y también con la venta de productos peruanos en algunas ferias.

Después que empezó el taller de las manualidades en 2008, no hacía falta comprar los productos únicamente de los mercados peruanos: ahora la asociación puede comprar productos individualizados directamente de las trabajadoras que visitan el taller de LCP. “El taller de las manualidades y tejidos ha acercado la colaboración entre la AGTR -La Casa de Panchita con sus amigas trabajadoras del hogar y el grupo de las mujeres finlandesas: se compran un parte de los productos directamente de las trabajadoras del hogar y se los venden en Finlandia. Todas las ganancias de la venta se van directamente al financiamiento del proyecto de Educación sexual y reproductiva. Todas ganan en éste proceso”, cuenta Merita.

El taller funciona con el apoyo valioso de la profesora Carmen Reyes y otras voluntarias quienes organizan el taller. “Siempre me ha encantado poder enseñar a las demás. Para mí el premio más grande es que las trabajadoras del hogar puedan gozar los conocimientos nuevos y aprovecharlos en una manera práctica en su vida”, dice Carmen.

Las participantes del taller de las manualidades deberían sentirse un orgullo bien merecido por su participación del financiamiento de un proyecto tan valioso.

¡Ojo! Los visitantes pueden comprar los productos del taller de las manualidades cuando visitan La Casa de Panchita y apoyar también así a sus amigas trabajadoras del hogar. ¡Los esperamos!

Nosotras

Meta

Páginas

Categorías